Los Testigos de Jehová
Lectura: 6 minutos · Actualizado el 21 de octubre de 2026
Caravaggio, La incredulidad de santo Tomás (1601-1602). Vía Wikimedia Commons.
Datos principales
| Nombre | Testigos de Jehová. Su organización legal es la Sociedad Watch Tower (Watch Tower Bible and Tract Society). Toman el nombre de Isaías 43:10. |
|---|---|
| Fundador | Charles Taze Russell (1852-1916) |
| Fundación | Década de 1870, con un grupo de estudio bíblico; en 1879 comenzó a publicar la revista que hoy se llama La Atalaya. El nombre actual lo adoptaron en 1931, bajo la dirección de Joseph F. Rutherford. |
| Lugar | Allegheny, hoy parte de Pittsburgh, Pensilvania (Estados Unidos) |
| De dónde surgió | Del ambiente adventista del siglo XIX, que esperaba una fecha próxima para la venida de Cristo (ver ¿Sola Escritura, o también Magisterio y Tradición?, sobre la libre interpretación) |
| Escritos de autoridad | Su propia traducción de la Biblia, la Traducción del Nuevo Mundo (Nuevo Testamento, 1950; Biblia completa, 1961; revisada en 2013 en inglés y en 2019 en castellano), interpretada según las publicaciones de la organización, dirigida por su Cuerpo Gobernante |
Principales diferencias con la Iglesia Católica
| Doctrina | Lo que enseñan | Lo que enseña la Iglesia |
|---|---|---|
| La Trinidad | La niegan: solo Jehová es Dios | Un solo Dios en tres personas |
| Jesucristo | La primera criatura de Dios, el arcángel Miguel antes de nacer como hombre | Verdadero Dios y verdadero hombre, eterno como el Padre |
| El Espíritu Santo | Una fuerza activa de Dios, no una persona | La tercera persona de la Trinidad |
| La resurrección de Cristo | Resucitó como espíritu, no con su cuerpo | Resucitó con su propio cuerpo, glorificado |
| El alma y el más allá | El alma no sobrevive a la muerte; no existe el infierno como castigo eterno | El alma es inmortal; existe el juicio, el cielo, el purgatorio y el infierno |
| La salvación | Solo 144.000 van al cielo; los demás fieles vivirán en un paraíso en la tierra | Todos los salvados están llamados a ver a Dios |
| La Eucaristía | Una conmemoración anual, de la que solo participan los que se consideran del grupo de los 144.000 | El cuerpo y la sangre de Cristo, presentes realmente |
| Las transfusiones de sangre | Prohibidas, aun con riesgo de muerte | Lícitas y, cuando salvan una vida, un deber de caridad |
Sus enseñanzas frente a la Escritura
Su traducción de la Biblia. La Traducción del Nuevo Mundo no fue hecha por especialistas reconocidos en las lenguas originales, y en varios pasajes cambia el texto para adaptarlo a las creencias de la organización. Introduce el nombre «Jehová» 237 veces en el Nuevo Testamento, aunque no aparece en ningún manuscrito griego: donde ellos ponen «Jehová», el texto dice Kýrios, «Señor», o Theós, «Dios»; y esa forma del nombre no viene de la Biblia, sino de un fraile católico del siglo XIII (ver ¿Sola Escritura, o también Magisterio y Tradición?). Traduce que «la Palabra era un dios» (Jn 1:1); agrega «demás» donde san Pablo dice que en Cristo fueron creadas todas las cosas (Col 1:16); cuando Jesús dice «antes que Abraham existiese, Yo soy» (Jn 8:58), traduce «yo he sido», que borra la alusión al nombre que Dios reveló a Moisés (Ex 3:14); y traduce el mismo verbo griego por «adorar» cuando se refiere a Dios y por «rendir homenaje» cuando se refiere a Jesús (ver Jesucristo, verdadero Dios).
La divinidad de Cristo. Su traducción dice en Juan 1:1 que «la Palabra era un dios», pero el mismo evangelio afirma que todo fue hecho por medio de Él (Jn 1:3), y Tomás lo llama «¡Mi Señor y mi Dios!», aun en la Traducción del Nuevo Mundo (Jn 20:28). Si Cristo fuera «un dios», distinto del único Dios verdadero, habría dos dioses, y Dios dice que fuera de Él no hay Dios ni otra Roca (Is 44:8). Cuando Jesús dijo «Yo soy» en el huerto, los que venían a arrestarlo retrocedieron y cayeron en tierra (Jn 18:6). Y los primeros cristianos oraban a Jesús: san Esteban, al morir, dijo «Señor Jesús, recibe mi espíritu» (Hch 7:59); y hacia el año 112, el gobernador romano Plinio el Joven informó al emperador Trajano que los cristianos cantaban un himno «a Cristo como a un dios» (Cartas X, 96). Todo esto se desarrolla en Jesucristo, verdadero Dios.
Jesús no es el arcángel Miguel. Enseñan que Jesús era el arcángel Miguel antes de nacer como hombre. Pero la Carta a los Hebreos dice que Dios nunca dijo a ningún ángel «Tú eres mi Hijo», y manda que todos los ángeles adoren al Hijo (Heb 1:5-6). El arcángel Miguel, al disputar con el diablo, no se atrevió a juzgarlo, sino que dijo «El Señor te reprenda» (Jds 9), mientras que Jesús lo rechaza con su propia autoridad: «Vete, Satanás» (Mt 4:10). Y el ángel del Apocalipsis rechaza ser adorado (Ap 22:8-9), mientras que Jesús recibe la adoración.
La resurrección corporal. Jesús resucitado dice a sus discípulos: «Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que Yo tengo» (Lc 24:39), y había anunciado que reconstruiría en tres días el templo de su cuerpo (Jn 2:19-21).
La vida después de la muerte. Jesús promete al buen ladrón: «En verdad, te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso» (Lc 23:43). Su traducción pone la coma después de «hoy» («te digo hoy: estarás…»), para que la frase no signifique que el ladrón estaría con Cristo ese mismo día; pero en ningún otro lugar del Evangelio Jesús dice «te digo hoy», sino siempre, como aquí, «en verdad te digo». Además, san Pablo desea partir para estar con Cristo (Flp 1:23); y las almas de los mártires claman ante el altar del cielo (Ap 6:9-10).
El castigo eterno. Enseñan que los malos simplemente dejan de existir. Pero Jesús dice que los malos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna (Mt 25:46), y usa la misma palabra griega, aiṓnios, para las dos cosas: si el castigo no fuera eterno, tampoco lo sería la vida. Habla del gusano que no muere y del fuego que no se apaga (Mc 9:43-48), y el Apocalipsis, de quienes no tienen descanso ni de día ni de noche (Ap 14:10-11; 20:10). En la parábola del rico y Lázaro, el rico, después de morir, ve, habla, recuerda y sufre (Lc 16:19-31). Que la palabra «seol» signifique a veces la tumba, o que la gehena fuera un lugar de las afueras de Jerusalén, no prueba que no exista el castigo: Jesús usa la gehena justamente como imagen de un fuego que no se apaga.
Los 144.000. El Apocalipsis los presenta como sellados de las doce tribus de Israel, y enseguida ve «una gran muchedumbre que nadie podía contar», de todas las naciones, de pie delante del trono de Dios (Ap 7:4-9): la salvación en la presencia de Dios no está limitada a un número.
La sangre. La prohibición de comer sangre que los apóstoles mantuvieron para los cristianos venidos del paganismo (Hch 15:20 y 29) se refería a la comida, en el contexto de las normas judías; aplicarla a una transfusión, que salva una vida, es una interpretación propia de la organización desde 1945.
Hechos históricos que conviene conocer
Una cronología con una fecha equivocada. Toda su cronología parte de que Jerusalén fue destruida en el año 607 a. C., y a esa fecha le suma 2.520 años, los «siete tiempos» de Daniel 4, para llegar a 1914. Pero los historiadores, con fuentes babilónicas y bíblicas coincidentes, fechan la destrucción de Jerusalén en el 587 o 586 a. C. Además, Russell enseñó primero que Cristo había vuelto de modo invisible en 1874, una idea que tomó de predicadores adventistas, y en su libro El tiempo está cerca (1889) dio por «una verdad establecida» que en 1914 terminarían todos los reinos del mundo.
Las fechas anunciadas. Sus publicaciones anunciaron, en distintos momentos, que el fin del orden presente llegaría en fechas determinadas: Russell esperaba para 1914 el fin de los tiempos de los gentiles; Rutherford difundió desde 1920 el lema «Millones que ahora viven no morirán jamás», con la expectativa puesta en 1925; y en 1966 un libro de la organización señaló 1975 como el fin de seis mil años de historia humana. Ninguna de esas expectativas se cumplió como se había anunciado. La organización explica que eran expectativas humanas, que se fueron corrigiendo a medida que la comprensión se hacía más clara, según Proverbios 4:18.
Los cambios de doctrina. Por la misma razón, varias enseñanzas cambiaron con el tiempo, como la interpretación de la «generación» que vería el fin, ligada a 1914, que fue modificada en 1995 y otra vez en 2010.
El «trigo milagroso». Hacia 1911, la organización vendía a un precio muy alto un trigo que presentaba como milagroso. El diario Brooklyn Daily Eagle lo denunció, y Russell lo demandó por difamación en 1913 y perdió el juicio.
Fundamentos bíblicos (0)
Objeciones (0)
Fuentes
Versiones de la Biblia
- Biblia de Straubinger (Universidad Católica de La Plata, 2.ª ed., 2009)
Textos citados
- Publicaciones de la Sociedad Watch Tower, citadas en el texto
- Equipo de Reflexión Teológico-Pastoral del CELAM, Sectas en América Latina
Los textos bíblicos se citan según la Biblia de Straubinger. Los textos de los Padres de la Iglesia y de los concilios se citan en traducción directa del original.
Cómo citar este tema
Para quien busca la Verdad. (2026, 21 de octubre). Los Testigos de Jehová. Recuperado el 21 de octubre de 2026, de https://veritasveritatum.com/es/testigos-de-jehova/
Cita copiada
Para quien busca la Verdad